GRUPO OPERATIVO REGIONAL VIÑAS VIVAS
Grupo Operativo VIÑAS VIVAS
Fertilización foliar y economía circular para regenerar la salud, el funcionamiento, y la sostenibilidad de los viñedos andaluces.
EL CONTEXTO
La adaptación de los sistemas agrarios a las nuevas directrices de la Política Agraria Común conlleva la implementación de acciones que permitan la reducción de insumos, la implementación de la economía circular y la conservación del suelo. El uso de técnicas, como la aplicación foliar de fertilizantes permite la utilización de estos productos a dosis más bajas que las necesarias cuando se aplican al suelo, ya que los nutrientes son absorbidos directamente por las hojas.
Con este proyecto se ha impulsado la valorización de diferentes tipos de residuos orgánicos, procedentes de la agricultura, incluyendo subproductos de la viticultura (restos de poda y vinificación), y ganadería (lana de oveja de baja calidad), mediante el desarrollo de fertilizantes foliares con efectos beneficiosos para el viñedo, dando continuidad a la experiencia acumulada por el Grupo Operativo “Suelos Vivos” para la regeneración y manejo sostenible de los suelos de viñedo.
OBJETIVO DEL PROYECTO
El principal objetivo de este proyecto ha sido desarrollar e implementar estrategias innovadoras de gestión sostenible de los viñedos andaluces para acelerar la transición de viñedos convencionales intensivos a viñedos sostenibles de alto rendimiento, que proporcionen una amplia variedad de servicios ecosistémicos.
ACTIVIDADES REALIZADAS
- Desarrollo de indicadores agronómicos novedosos de limitación por nutrientes, basados en el contenido de macro y micronutrientes esenciales, medidos en suelo y hojas, y aplicación de inteligencia artificial para optimizar el uso racional de fertilizantes.
- Desarrollo de fertilizantes foliares basados en la economía circular, la lumbricultura y el aprovechamiento de los recursos naturales formulados para cumplir diversas funciones en la planta, compensar carencias nutricionales específicas y generales, efecto bioestimulante, y función fungicida e insecticida.
- Evaluación de los fertilizantes foliares desarrollados en combinación con estrategias de manejo sostenible basadas en la naturaleza: inoculantes microbianos, cubiertas vegetales y ganado ovino.
CONCLUSIONES FINALES
El proceso de reconversión del viñedo andaluz de secano hacia un modelo más basado en la naturaleza es complejo y puede implicar una reducción en la disponibilidad de recursos esenciales para la vid, como el agua y los nutrientes, disminuyendo así la producción de uva. Esto ocurre especialmente cuando se emplean cubiertas vegetales como herramienta para minimizar la erosión, contribuir al secuestro de carbono y regenerar la biodiversidad del viñedo.
Comprender cuáles son los nutrientes clave durante la conversión resulta útil para mejorar las estrategias de fertilización. Elementos como el N, P, Fe y Mn son esenciales para la fotosíntesis y el uso eficiente del agua por parte de la planta, por lo que su manejo debe ser especialmente cuidadoso.
Para ello, resulta útil monitorizar el contenido de nutrientes en hojas y comparar dichos valores con tablas de referencia como las elaboradas en el marco del proyecto del GO Viñas Vivas.
La valorización de materias primas y recursos naturales disponibles para el viticultor —como subproductos de la vinificación, restos de poda, o lana de oveja de baja calidad procedente de explotaciones cercanas— permite la elaboración de enmiendas, fertilizantes y bioestimulantes de bajo coste y amplia disponibilidad. Estos pueden contribuir a acelerar el proceso de conversión sostenible del viñedo andaluz, especialmente durante los primeros años tras el cambio de manejo, cuando la nutrición de las viñas es crítica.
No obstante, en muchos casos será necesario recurrir a productos específicos formulados para cubrir carencias nutricionales concretas. Para orientar el proceso de selección de dichos productos, se han elaborado tablas con los fertilizantes más habitualmente empleados por los viticultores.
Además, es fundamental manejar adecuadamente la cubierta vegetal para minimizar sus efectos negativos y evitar labores innecesarias. Esto implica realizar siegas frecuentes, ya sea mediante pastoreo (por ejemplo, con ovejas) o con maquinaria (por ejemplo, zapo), así como la eliminación manual de plantas con raíces profundas. En un contexto de escasez de precipitaciones, mayor competencia por recursos y creciente frecuencia de eventos climáticos extremos, considerar el manejo del agua mediante balsas, aljibes u otros sistemas de acumulación y conducción de bajo coste económico y ambiental será cada vez más relevante.
El desarrollo de estrategias que mejoren el uso del agua por parte de la planta —como el empleo de acolchados o la aplicación de ciertos microelementos, como el Mn— también debe ser considerado para compatibilizar el uso de cubiertas vegetales con el cultivo de la vid.
Más allá de los efectos sobre la producción, es fundamental considerar el impacto del cambio de manejo en el vino, así como su percepción por parte del mercado y los consumidores. Los vinos elaborados a partir de viñedos gestionados con cubiertas vegetales y pastoreo con ovejas han sido los mejor valorados en el proyecto GO Viñas Vivas, lo que sugiere un valor añadido asociado a la sostenibilidad y al enoturismo.
Asimismo, es necesario considerar el posible efecto de los productos aplicados en el viñedo —fertilizantes o bioestimulantes— sobre las características enológicas del vino. Hemos detectado, por ejemplo, aromas menos apreciados cuando se utilizan fertilizantes con extractos de algas o procedentes de humus de lombriz.
En resumen, la reconversión del viñedo de secano es un proceso complejo que requiere no solo innovación, sino también una reflexión profunda sobre el papel del vino y del viñedo en relación con el medio ambiente, la sociedad y la economía. Es fundamental reeducar tanto a los viticultores como al público en general sobre la necesidad de desarrollar un sistema productivo más resiliente y menos dependiente de insumos, que contribuya simultáneamente al bienestar social, la biodiversidad y la economía.